Que sea barato no significa que un grupo electrógeno tenga baja calidad

El consumismo, el marketing, el mercado, la publicidad y la influencia de muchas personas nos han hecho pensar que aquello que es barato es de mala calidad. Tan solo hay que pensar en un ejemplo sencillo para corroborar esto: vemos una camisa hermosa en 5 euros y no la compramos, sin embargo, vemos la misma camisa en una tienda cara de algún diseñador y la arrebatamos del perchero. Esto mismo puede suceder con un grupo electrógeno barato, y lo digo por una anécdota real. Un amigo quería comprar uno de estos equipos para su casa, cuando hizo la búsqueda llegó a la conclusión que el más caro sería la mejor elección. Yo le dije que para comprar un grupo electrógeno lo importante únicamente no es el precio, sino hay que tener en cuenta otra serie de características. Sin embargo, no me hizo mucho caso y me soltó aquello de “si es caro debe ser bueno”.

Y el grupo electrógeno en verdad era de excelente calidad, lo que pasó fue que simplemente no era el grupo electrógeno adecuado para su hogar. El que respondía a las necesidades de su apartamento era mucho más barato.